Todas las entradas de: Fernando Martínez Serrano

DÓLAR Y YUAN

 

El enfrentamiento económico entre USA y China estaba ahí, más o menos larvado, y con Trump ha estallado.

Eso sí que son guerras comerciales y, en último término, políticas.

Una balanza comercial desequilibrada en favor de China era intolerable para el presidente norteamericano; para él las reglas, escritas o no, por las que se rigen el mercado libre y las relaciones internacionales son papel mojado, lo consigue todo amenazando.

China está en plena expansión económica como segunda potencia mundial, no puede permitirse frenar sus exportaciones, disminuir el ritmo de su producción y se ve obligada a pasar por las horcas caudinas  aumentando sus importaciones de productos americanos, con lo cual se equilibra la balanza entre ambos países.

El indeseable Trump se apunta un tanto ante los suyos. Me temo que si no lo frena el impeachment tiene asegurada la reelección en Noviembre.

 

 

CULOS DE MAL ASIENTO

 

En la monarquía británica se veía con preocupación la figura del príncipe Harry que proyectaba una imagen negativa con cabeza de chorlito y cuerpo de farra continua. Tenía que tranquilizarse y parecía haberlo logrado al casarse con una actriz norteamericana. Pero Meghan Markle es más inquieta y autónoma de lo que requería su nuevo status; pronto surgieron los choques con quienes la rodean, cuñados incluidos.

Cuando alguien no encaja en un lugar donde creía que podía asentarse lo mejor es salir de él, pero cuando ese lugar es la casa real británica las cosas se complican. En cualquier caso, es un rechazo recíproco: ni los ingleses acaban de aceptarla ni ella soporta a los ingleses.

Y es que, como dijo el torero: “lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible”.

 

 

POLÉMICA

 

 

 

 

Y no menor es la que ha surgido en torno las actividades complementarias que realizan los alumnos.

Deben ser charlas que versen sobre los valores consagrados en los Derechos Humanos (1948) que recoge nuestra Constitución (1978). Es lo que hacíamos en la controvertida asignatura de Educación para la Ciudadanía.

Y claro que se les debe hablar sobre violencia de género o sexualidad y respeto por las diferentes orientaciones.

El problema radica en buscar a la gente idónea que imparta esas clases. Deberían ser profesionales, mejor que miembros de organizaciones radicalizadas. El militante de una causa siempre intentará imponerla a toda costa, adoctrinar.

El tema se desvirtúa cuando se convierte en arma arrojadiza entre partidos o chantaje ante unos Presupuestos. Y para colmo la ministra Celaá, torpemente, nos traslada al enfrentamiento padres-Estado, como si no fueran roles compatibles en el proceso educativo.

 

 

¿EXISTIÓ PUJOL?

 

Me refiero al padre, a D. Jordi, no a esa caterva de hijos ladrones que crió y educó con la inestimable ayuda de la hembra alfa del clan.

Es el mayor responsable de esta tragicomedia catalana que padecemos hace ya demasiado tiempo. Como buen gradualista sabía que era un proceso y se trataba de cubrir etapas de modo ordenado y acumulativo. Iba chantajeando a los gobiernos centrales, obteniendo sus demandas y sentando las bases esenciales: idioma, escuela, medios, cuerpos de seguridad, etc.

Y mientras robaba sin cesar, robaban él y los suyos, sin tasa ni control. Hoy es conocido, pero nadie entra a fondo en el tema y sus delitos prescriben.

Debe ser mucho lo que sabe y usa como amenaza porque es imposible entender este largo silencio judicial, administrativo, político; máxime cuando han ocupado el poder partidos diferentes.

 

 

EN INGLÉS

 

El catalanismo fanatizado tiene como gran seña de identidad la lengua, el idioma catalán. Curiosamente, cuando construyen sus pancartas o imprimen carteles con los que dar publicidad a su causa utilizan el inglés (Spain, sit and talkFreedom for Catalonia, etc).

Quieren internacionalizar la demanda y saben que su lengua de nada sirve en Europa o EEUU, tampoco pueden usar el odiado español, segunda lengua del mundo a la que tanto marginan y evitan en su podrido sistema educativo.

Si algún día se vieran de verdad independientes, liberados del yugo opresor que tanto critican, tendrían que ser “anglodependientes” porque de cara al resto del mundo su lengua es un grano de arena y no parece el mejor vehículo de comunicación. Como carecen de sentido del ridículo, lo asumirían sin mayores problemas. Lo importante es lucir la estelada.

 

 

RAJOY

 

En el libro de Rajoy “Una España mejor” lo primero que se nota es que lo ha escrito él, como diría Alfonso Guerra.

Gira en torno a los cuatro grandes temas que le tocó lidiar: reducción del déficit, reestructuración del sistema financiero, reforma laboral y evitación del rescate soberano (otra cosa fue el costoso rescate del sector bancario).

A estas batallas dedicó su primera legislatura y lo cierto es que en los cuatro frentes obtuvo resultados positivos. Tal vez lo más cuestionable sea la reforma laboral, aunque sirvió para rebajar las enormes cifras del paro. Por eso ve justificado el título elegido.

Yo creo que refleja la imagen de un señor serio, honesto, responsable y consciente de la dificultad.

Paradójicamente, la corrupción de su partido lo barrió.

Cualquier progre que se precie lo criticará, pero al menos debería leer el libro para hacerlo con conocimiento de causa.

 

 

 

EL MEJOR FINAL

 

El 25 de Diciembre estaba sentada presidiendo la mesa en el restaurante donde solemos celebrar la comida de Navidad; ejercía como una auténtica matriarca aunque con algunas facultades mermadas por la edad y como tal era reconocida.

Tres semanas después, sedada en la habitación 916 de la segunda planta de un hospital, sin ningún tipo de sufrimiento, llorada presencial o telefónicamente por todos los suyos.

Era la madre de la mujer con la que estoy casado desde hace 47 años. Tenía 93 años, 4 hijos, 9 nietos y 14 bisnietos, que no es mala siembra, mal legado. Y, aunque esté feo decirlo públicamente, se trata de muy buena gente.

El grado de emotividad que he visto, especialmente en sus nietas, es algo que no se puede olvidar.

Descansará en paz porque lo ganó sobradamente.

 

 

POR EL CUPO

 

Sería bueno que el rojo de la Navata nos explicara a los españoles cuales han ido los criterios para nombrar a Garzón como uno de los cuatro ministros de su minigobierno, a fin de cuentas lo vamos a pagar nosotros.

Se va a ocupar de las casas de apuestas y poco más, temas que podían ser gestionados desde una Dirección general. Es muy progre, se jacta de ser comunista convencido y lo hace en un país occidental rico a 30 años de la caída del Muro de Berlín.

No batalló desde el histórico P.C.E. integrado en IU sino que vendió la siglas a Podemos a cambio de escaño seguro y ahora de ministerio. Hace méritos actuando como un auténtico revolucionario, llamando al rey “ciudadano Borbón” cual compañero del compasivo Robespierre en el XVIII.

A ver como combate la ludopatía.

 

 

UN GIGANTESCO ENSAYO

 

La formación del nuevo gobierno no tiene precedentes en nuestra historia reciente. Eso sólo ya lo convierte en un fenómeno singular donde todo será mirado con lupa.

Además, las circunstancias que lo han hecho posible y las fuerzas que lo integran le añaden singularidad al caso.

Lo fácil es pronosticar relaciones tensas, contradicciones y una legislatura corta. Pero con ese juicio ya cuentan los implicados y es seguro que se esforzarán por evitarlo. Saben que no pueden hacer la política económica que requerirían sus objetivos, que van a ser vapuleados por la oposición, que son observados por la UE como caso experimental (aunque en Europa sea moneda común).

Tendrán que hilar fino y elevar al máximo su capacidad de negociación. Es un reto apasionante que pone a prueba a los partidos. Pero conociendo a los protagonistas no existen muchas razones para el optimismo.

 

 

HECHOS DIFERENCIALES

 

Si comparamos nuestro espacio político con el de etapas anteriores, lógicamente, se aprecian diferencias.

Las tensiones nacionalistas no son nuevas. Pero se manifiestan como nunca en Cataluña y el PNV finge radicalizarse en el País Vasco porque ETA ha tenido que dejar las pistolas y busca votos.

El gran hecho diferencial es la presencia de Podemos en un gobierno de coalición. El PCE o IU (que eran formaciones más serias) nunca accedieron al Ejecutivo. Estos comunistas de nuevo cuño, con tanto cinismo y tanta contradicción a cuestas tendrán que esforzarse por defender medidas que los diferencien del PSOE. Y ahí está el peligro. Lo mejor que cabe desearles es que acaben integrándose en la casta (apesebrados, que dirían ellos) y pagando sus caras hipotecas.

Hace más falta que nunca un presidente de gobierno capaz de arbitrar, moderar, impulsar o frenar. ¿Lo será Pedro Sánchez?