MODOS DE IRSE

 

Cs sigue en su particular laberinto sin un Dédalo que los guíe. Es un partido que necesita asentarse, definirse con más claridad y que sus militantes y/o votantes sepan a qué atenerse.

Ahora, en este zoco de los pactos electorales, todos viven sus propias contradicciones pero a ellos les están pasando la factura más grave. Varios militantes de alto nivel abandonan, cada cual a su estilo. Roldán y Vázquez dejan cargos orgánicos y escaño público. En cambio, Nart se va de la Comisión Ejecutiva pero mantiene su sillón en Estrasburgo por el que cobra un sueldo muy sustancioso; allí seguirá: dinámico, con afán de protagonismo, controvertido, como siempre.

No le será fácil a Cs abandonar ese espacio hamletiano, de duda perpetua, por la centralidad que pregona y por la fragmentación partidista de nuestro panorama político.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *