FALSA APARIENCIA

 

Siempre se nos ha advertido que no es bueno juzgar basándose en las apariencias, que nos pueden confundir. Ya dice el refranero que aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Pero es un fenómeno que se da con frecuencia y en diferentes ámbitos.

Por ejemplo, la palabra “deletéreo” podría asociarse con algo sutil, sublime, pero significa venenoso, mortífero. “Purines” evoca finura, pureza, pero lo que se ve y se huele en la granja de cerdos no es precisamente agradable.

En otro orden de cosas, te hablan de un ideólogo y aparece Monedero.

Mencionan a un autor de best-seller literarios y detrás está Belén Esteban.

Por eso no nos quedemos en la apariencia, la percepción sensorial debe ser complementada con el análisis racional.

 

 

 

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