Todas las entradas de: Fernando Martínez Serrano

ESTADO DEL BIENESTAR

En España se alcanzó en la década de los 80 con gobiernos de Felipe González. Ahora vemos como va retrocediendo considerablemente con la excusa de la crisis. Es verdad que hemos vivido una época desaforada, que no se  puede tener todo, de prisa y gratis…pero diferenciemos lo esencial de lo accidental y no renunciemos a lo esencial: sanidad, educación, pensiones, ayuda en la dependencia… Mientras  llegan tiempos de bonanza económica, de crecimiento y empleo, se puede recortar en lo superfluo y aumentar algún impuesto, pero nunca abandonar a los desasistidos o disminuir la igualdad de oportunidades.

 

BERLUSCONI

Un tribunal de Milán lo condena por prostitución de menores a 7 años de prisión e inhabilitación vitalicia para ejercer cargos públicos.¡por fin!.Es de la sentencias que te reconcilian con el poder judicial como garante del sistema democrático.Lo malo es que te lleva a pensar en el comportamiento del “demos”.¿cómo pudo el pueblo italiano sostener y reelegir a un personaje de esta catadura:farsante,histriónico,ladrón,pederasta,acomplejado múltiple,corruptor,de un machismo insultante,etc.Y esto ocurría en Italia,en el corazón de Europa.Ojalá suponga una catarsis y sirva de antimodelo.

 

 

LABERINTO CATALÁN

Es difícil encontrar un político tan inepto como Artur Mas. Desde su frustración, se vuelve agresivo y provocador, lleva a la burguesía conservadora  hasta un precipicio y logra que crezca Esquerra y se divida su propia coalición, esa que se financia cobrando comisiones por doquier. Pero que no lo critique nadie, que no le toquen sus competencias porque ofenden a la bandera, al himno, a la sardana y al Barça.. y con las cosas de llorar no se juega.

En fin, nacionalismo en estado puro: anacrónico, reduccionista, insolidario, victimista y demagógico que crea serias tensiones y ocupa durante demasiado tiempo nuestra atención.

 

LA REINA

Recientemente ha sido abucheada;un hecho sin precedentes que, para más inri, ocurre en sus queridos y frecuentados espacios musicales,donde se supone que no acude gente antisistema.

¿Qué le reprochan? ¿su entereza como mujer frente a las debilidades de su marido? ¿su decepción como madre ante las fallidas elecciones de sus hijos? ¿su amargura como abuela  por saber que sus nietos llevarán un apellido marcado por la irresponsable codicia del padre?

Me parece un hecho deplorable, mezquino, antiestético y cobarde, indicador de la mala salud mental de un país. Y el debate monarquía-república lo dejamos para otro día y para gente seria.

 

REPUBLICANOS CALLEJEROS

“Un montón de gente no es una República” decía el gran Aristóteles. Últimamente vemos que no hay una manifestación que se precie en la que falte la bandera republicana – ¿quién lo iba a decir en la transición?-. Tengo mis dudas de que esto sirva para defender la causa que pretende. ¿Quién ha dicho que un republicano ha de ser casi un anti-sistema? Tal vez sólo sirva para dar motivos a los interesados en asociar República con desorden y eso en España nos resulta muy conocido.

La República se defiende mejor en los despachos, en las aulas, en debates públicos, etc. Y con argumentos que resulten más convincentes.

 

MONARQUÍA VS. REPÚBLICA

Yo no me peleo por las palabras si se me aclara su significado.Algunas tienen mucho recorrido histórico y se cargan de connotaciones por lo que conviene reflexionar sobre ellas y analizarlas minuciosamente.

Para empezar,supongo que no es igual hablar de la República de Corea del norte que de la alemana o de la monarquía británica que dela de Arabia Saudí e imagino que preferimos la monarquía británica frente a la república coreana.De estos temas no se puede hablar sin  contextualizar,sin considerarlos en su marco histórico.Y,en este sentido,dos precisiones:en primer lugar ¿quién iba a imaginar hoy en España que se reactivaría este debate? Si pensamos en el papel del rey J.Carlos durante la transición o en Febrero de 1981 no lo veríamos probable.Claro que aquel rey no era el del elefante de Botsuana o el de Corina.

En segundo lugar,la historia de España nos muestra dos repúblicas que surgieron en momentos turbulentos y tuvieron una complicada trayectoria.La 1ª(1873)demasiada efímera y deslavazada.A la 2ª(1931) le auguraron “corta vida” sectores muy poderosos el mismo día de su nacimiento.A los 5 años decidieron liquidarla y hubo una guerra civil seguida de la larga noche del franquismo.

Hoy tenemos que preguntarnos que medidas podían adoptarse en un marco republicano que no quepan en la monarquía parlamentaria o cual de los dos sistemas aporta màs estabilidad social e institucional.Desde 1978 las reglas del juego las marca la Constitución y es ahí donde tenemos que buscar soluciones a los problemas que nos afligen:desde la creciente desigualdad económica a la tensión nacionalista,pasando por la corrupción o la débil representatividad que se consigue con esta ley electoral.

Si ha de caer la monarquía que no sea por la desafortunada elección de las hijas del rey por grandes que sean la estúpida superficialidad del uno o la imparable codicia el otro;que tampoco sea por la borbónica y cuartelera vivencia de la sexualidad que tiene el rey.Que sea por dictados racionales que nos convenzan de la bondad de la República como forma de Estado,lo que nos conduce a llenar de contenido el concepto.Y así,por ejmplo,si hablamos de una República que:

-Configure un Estado realmente laico en el que queden delimitados los ámbitos público y político por un lado  y el religioso por otro.

-Cambie la ley electoral creando el distrito uninominal para que los ciudadanos conozcan  y controlen a sus representantes (eso obligaría a los partidos políticos  a presentar a sus mejores candidatos)

– Suprima el Senado creando una comisión en el Congreso que se ocupe de verdad de la representación territorial y asuma como primera tarea redefinir el Estado de las Autonomías.

-Consiga la independencia efectiva del Poder Judicial desvinculándolo del hecho partidista aunque manteniendo unos mecanismos de supervisión.

-Aborde el diseño del modelo educativo como una cuestión de Estado que han de acordar los  partidos con representación nacional.

-Flexibilice y facilite la posibilidad de convocar un referéndum sobre temas que no estaban en los programas electorales o que alcanzan una dimensión social en un momento determinado.

-Un amplio etcétera.

Si habláramos de todo eso y lo hiciéramos tranquilamente…se nos podría convocar a los españoles para preguntarnos si queremos entronizar a Felipe VI  o proclamar la Tercera República.