BOCHORNOSO

Y vergonzante es el espectáculo que tiene lugar cada año con motivo de la Copa del Rey. Se junta lo más impresentable de nuestros nacionalismos, los hinchas de sus equipos, escoria pura, que se sienten orgullosos del numerito que montan y hemos de padecer el resto de los españoles.
Es hora de superar ese complejo proveniente del franquismo que te hace sentirte incómodo si defiendes los símbolos de tu nación.
No veo a ningún país europeo soportando esa pitada insultante a su himno y a su Jefe del Estado.
Suprimir el trofeo sería excesivo pero tal vez se podía jugar “a campo cerrado” y que piten en sus casas a…

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *