DIFÍCIL BATALLA

 

En Siria el Estado Islámico ha seleccionado a unos niños para que lapiden a un hombre y una mujer que habían cometido adulterio.

Los aprendices de  yihadista cumplieron a rajatabla y apedrearon a la pareja hasta matarlos. Barbarie pura con un punto de sadismo inculcada a los más pequeños para que no olviden de donde vienen.

Lo que en cualquier país civilizado respetuoso con las libertades se soluciona con una ley de divorcio ellos lo resuelven aplicando la sharía, un código religioso severísimo del siglo VII.

Al mundo islámico le falta su Renacimiento (que consagre la razón) y su Revolución Francesa (que proclame libertades básicas y la separación entre lo civil y lo religioso).

Mientras tanto, a ver con que armas podemos ganar esa batalla.

 

 

 

2 pensamientos en “DIFÍCIL BATALLA”

  1. ¿Con qué armas? Buena pregunta.
    Todas nuestras autoridades políticas: Hollande, Felipe VI, Rajoy, Obama, Merkel, etc., coinciden en las mismas respuestas: “con la ley y la democracia ganaremos”; “no conseguirán cambiar nuestro modo de vida”…
    Sin embargo, a mí no me resultan tranquilizadoras esas respuestas. La ley y la democracia son fundamentales para el mundo civilizado pero, ¿serán armas suficientes para semejante guerra?, ¿no nos han cambiado ya nuestro modo de vida?
    Desde el momento en que decides posponer ese viaje a París, o sientes temor un instante ante cualquier aglomeración de gente: Metro en hora punta, Corte Inglés, Primark, Estación de Atocha, Terminal 4 y un largo etcétera…

    1. Las declaraciones de los líderes son tan protocolarias como inútiles pero las tienen que seguir haciendo,es parte del macabro juego.Los asesinos se saben practicamente invencibles y siembran ese terror difuso como contribución a la “guerra santa”.
      Hace falta una mejor coordinación,un mayor control de los grupos islamistas en nuestra sociedades y una mayor implicación del islamismo moderado que es quien mejor los conoce y podría ayudar a extirparlos.
      Mientra tanto sólo cabe la resignación y sortear la estadística.

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